Los mejores juegos de cartas para jugar solo
Descubre los pasatiempos más entretenidos y desafiantes para disfrutar de las cartas sin necesidad de nadie más, desde los clásicos más conocidos hasta variantes estratégicas que podrán a prueba tu ingenio.
Jugar a las cartas uno mismo no solo es una excelente forma de pasar el rato, también de ejercitar la memoria, la concentración y la estrategia.
En este artículo te presentamos los mejores juegos de cartas para divertirte por tu cuenta, explicando sus reglas, aquello que los hace especiales y cómo aprovechar al máximo cada partida.
1) Solitario
- FÁCIL
Su nombre lo dice todo. Es el clásico por excelencia. Tienes que ordenar las cartas por palo desde el As hasta el Rey. La mezcla de suerte y estrategia lo hace perfecto para partidas rápidas y entretenidas.
Hay 7 columnas de cartas. La primera tiene una carta, la segunda tiene dos, la tercera tiene tres, etc. Solo la última carta de cada columna puede estar boca arriba. Aquellas que quedaron sin repartir son las que van al mazo.
Antes de empezar, asegúrate también de tener cuatro espacios para ir construyendo los diferentes montones por palo. Los ases servirán siempre de base. Después, irás colocando el resto de la baraja en orden.
A la hora de ir apilando las cartas, tienes que hacerlo en orden descendente, alternando el color negro y el rojo. Cada vez que eliminas la carta que estaba boca arriba, descubres la siguiente.
FreeCell
- MEDIO
Es una de las variantes del solitario. Se reparten todas las cartas en 8 columnas: 7 en las 4 primeras y 6 en las 4 últimas. A continuación, tienes que designar un espacio para las celdas libres (FreeCells), donde podrás colocar temporalmente cualquier carta.
El objetivo es el mismo. Formar cuatro montones, uno de cada palo, e ir rellenándolos desde el As hasta el Rey. Eso sí, debes tener en cuenta que las denominadas celdas libres solo podrán contar con una carta cada una.
Spider Solitaire
- DIFÍCIL
Hablamos de un formato mucho más estratégico y desafiante que la versión clásica, si bien el objetivo final es el mismo, aunque se juega con dos barajas.
Hay que repartir diez columnas de cartas, con 6 en las cuatro primeras y 5 en las seis últimas. Las que sobran van todas al mazo. Spider tiene tres niveles:
- 1 palo (fácil)
- 2 palos (medio)
- 4 palos (difícil)
Golf Solitaire
- FÁCIL
Retira una de las dos barajas con la que acabas de jugar al Spider. Este formato es más sencillo. Hay que formar 7 columnas, con 5 cartas cada una, y a partir de aquí las reglas son exactamente igual que el solitario de toda la vida.
Canfield
- MEDIO
También con una sola baraja, separa 13 cartas y sitúalas como reserva. La superior es pública. Después, reparte 4 cartas boca arriba en diferentes columnas.
En el mazo principal se tiene que ver la primera carta, pues es la que determina el valor inicial de las bases, es decir, si sale un 7 de corazones, todas empezarán por ese número (7-8-9-10-J-Q-K-As...). El orden es ascendente y circular.
En las columnas puedes colocar las cartas en sentido descendente y alternando colores, mientras que, si una queda vacía, puedes mover cualquier carta para rellenar ese hueco. Lograrás la victoria cuando hayas completado las cuatro columnas por palo, siguiendo las reglas.
Cuarenta ladrones
- DIFÍCIL
Es uno de los juegos más desafiantes que hay. Se juega con dos barajas. El objetivo es construir las 8 bases, una por cada palo, desde el As hasta el Rey.
Empieza repartiendo 40 cartas boca arriba en diez columnas, cuatro en cada una. El resto se van al mazo. No te olvides de dejar un espacio arriba para las bases.
Solo puedes mover la carta superior de cada columna, que se construye de forma descendente y del mismo palo. Ejemplo: el 8 de picas únicamente se puede colocar sobre un 9 de picas.
Desplaza los ases a las bases. A continuación, ve situando las cartas del mismo palo en orden ascendente. Cuando lo necesites, roba del mazo y, si sirve, puedes colocar la carta en las columnas o subirla a las bases. Si no, descarta. Habitualmente no hay reciclaje. Si el mazo se agota, no se vuelve a utilizar.
Yukon
- MEDIO
Reparte las 52 cartas en siete columnas. La primera empieza con una única carta visible. La segunda tiene seis cartas, de las cuales, cinco están tapadas y solo la de arriba está visible. La tercera contiene siete cartas, seis ocultas y la última descubierta.
Y así sucesivamente, aumentando una carta en cada columna, hasta llegar a la séptima, que reúne 13 cartas en total, quedando únicamente la superior boca arriba.
Las columnas se construyen en orden descendente y alternando colores, como en el solitario clásico. La principal diferencia es que puedes mover cualquier grupo de cartas, aunque no estén ordenadas, siempre y cuando el primer naipe encaje en la carta sobre la que lo pones.
Te damos un ejemplo: quieres mover un montón que empieza en el 9 de corazones. Puedes colocarlo sobre un 10 de picas o un 10 de tréboles, independientemente de que debajo de ese 9 haya cartas desordenadas.
Si una columna queda vacía, solo puedes poner un Rey. Las bases empiezan por un As y van construyéndose ascendentemente por palo.
2) Blackjack
- FÁCIL
Lo mejor de jugar al Blackjack al solitario es que no existe ningún riesgo de perder dinero ni de enfrentarte a un crupier real. El objetivo es tener una mano de cartas que sea lo más cercana posible a 21, sin pasarse.
Tienes que decidir las cartas que representarán al crupier. Una vez completado ese paso, reparte dos cartas para ti y otras tantas para el teórico 'encargado de la mesa', una boca arriba y otra boca abajo.
Recuerda que si tus dos cartas suman 21 (As + 10/Figura), habrás hecho blackjack. Si no es el caso, tienes varias opciones:
- Pedir carta
- Plantarte
- Doblar
- Separar (si tienes dos cartas iguales, sepáralas en dos manos independientes)
Después, en solitario, simula al crupier siguiendo las reglas, es decir, pedir cartas hasta alcanzar un mínimo de 17. Compara las dos manos. Si la tuya es mayor que la del crupier y menor de 21, habrás ganado.
3) Pirámide
- FÁCIL
Tienes que eliminar todas las cartas de la pirámide construyendo parejas que sumen 13 puntos. El valor de las cartas es el siguiente:
- As = 1 punto
- 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 = valor numérico
- J = 11
- Q = 12
- K = 13 (se retira sola)
Forma siete pirámides. Una carta en la primera, dos en la segunda, tres en la tercera... y así hasta la séptima. El resto de naipes déjalos en un mazo para ir robando. Solo vas a poder usar cartas libres, es decir, que no estén tapadas por otras.
Ahora, es el momento para que vayas haciendo las parejas. Cuando no tengas opción en las pirámides, acude al mazo para ir cogiendo cartas de una en una.
4) Memoria
- FÁCIL
Céntrate en encontrar todas las parejas de cartas iguales, evidentemente, usando la memoria y la concentración. Usa un mazo de cartas en el que haya parejas idénticas.
Baraja y coloca todas las cartas boca abajo sobre la mesa, formando un cuadrado o un rectángulo. Voltea dos cartas por turno. Si son iguales, retíralas del tablero, mientras que, si no coinciden, vuelve a ponerlas boca abajo en el mismo lugar. Continúa hasta que descubras todas las parejas.
Si quieres ponerle un poco más de picante, puedes jugar contrarreloj o aumentar el número de cartas, así como contar el número de intentos y tratar de reducirlos en futuras partidas.